Caía el sol
Yo miraba a la gente a nuestro alrededor
Mayo ha pasado en un abrir y cerrar de ojos. Supongo que es lo que pasa cuando estás donde tienes que estar, haciendo lo que tienes que hacer.
Sé que aún queda un día y que se cerrará con una luna llena preciosa que ayer ya pude anticipar un poco desde la playa.
Fui con Alba a cenar al mar. Una bolsa de papas, unas olivas y un bocadillo. Qué poco hace falta. Compartimos un trocito de orilla con dos señoras que parecían habituales. Las 4 con los brazos como jarras debatiendo sobre la temperatura del agua y si meternos o no y hasta dónde. El primer baño del año.
Este mes de mayo ha sido mi primera vez de varias cosas. Es curioso que por mucho que crecemos siempre hay tiempo, motivos y oportunidades para hacer cosas por primera vez.
Veíamos como caía el sol, yo miraba a la gente a nuestro alrededor. Cada uno allí, un viernes tarde en la orilla del mar por razones diferentes. Hablando de sus cosas. Nosotras de las nuestras. A veces las cosas más sencillas son las que más nos llenan.
Se pone el sol, se hace de noche y nos vamos a casa. Conduzco hasta casa por primera vez yo sola, bajo las ventanas y entra el aire. Vivir en un verano eterno.
*foto tomada aquella tarde de viernes.


