I love Benidorm
Este título va por Cris.
Estoy en un avión que ha salido más de una hora tarde. El avión vuela de Londres a Alicante y ahora mismo un miembro de la tripulación está anunciando por la megafonía el perfume de Antonio Banderas mientras atravesamos turbulencias. A una mujer le ha dado un ataque de risa y se ríe a todo volumen. La puedo oír incluso con los auriculares puestos. Me ha contagiado su risa.
Mientras tanto mi vecina de asiento ha apurado su copa de vino y ha guardado lo que le queda de la diminuta botella de vino en su bolso playero. Su marido se ha bajado dos cervezas y están contentos.
Yo creo que deben estar sobre sus 60s. ¿Que harán, a dónde irán? Seguramente vayan a Benidorm. Paella, sangría y playa. Rojos como gambas en dos días. Lo disfrutarán al máximo, no tengo dudas. Comprarán algún souvenir. Apuesto por la camiseta de I love Benidorm y un imán con una sevillana o un delfín. Aunque juraría que no es su primera vez en esta zona.
Yo mientras tanto leo, escribo y divago. Viene a mi mente que ahora mientras se publica esto estoy cumpliendo 32 y pienso, al verlos a ellos, en qué tipo de persona seré yo a su edad. Sonrío y vuelvo al móvil. Intento ponerme al día con mi email personal y topo con un email de Idoia en el que venía a contar cómo no podemos tener las cosas cuando queremos y como queremos. Si no que las cosas vienen y punto, y tú haces con ellas lo que buenamente puedas. Pero no puedes decir: perfecto, dame de esto pero no tanto o dame de esto pero un poquito más tarde. Eso ya sería otra cosa.
Y eso me ha hecho recordar a un mensaje que escribí a una amiga hace unos días diciéndole que todo estaba genial pero que estaba abrumada con tanto cambio. Que todos eran buenos pero que por favor uno detrás del otro. Y claro, me he reído. No tanto como la señora que aún se ríe a carcajadas desde el fondo del avión, pero un poquito sí.
Cómo somos. Queremos que nos pasen cosas y cuando pasan las queremos más despacio. Pero bueno ya sabemos, que a veces todo se junta y a mí se me ha juntado. Así que cierro esta mitad de 2026 cumpliendo años. Y cierro un año maravilloso, intensísimo a más no poder, pero agradecida por todo.
Un año que me ha invitado a tomar muchas decisiones por y para mí, no para nadie más. Un año en el que por fin me he sacado el carnet de coche. En el que he viajado mucho y en el que siento que he desarrollado una parte de mi personalidad que estaba escondida. Un periodo en el que después de muchos años en los que mi casa estaba clara ahora ando en un limbo, que aún durará un par de meses más como mínimo. Un año en el que estoy haciendo una mudanza por dentro y por fuera. En el que he visto en concierto a artistas que adoro, me he sentido más cerca de mis amigos y familia y me he sentido más querida que nunca.
En definitiva, un buen año. Es bonita la vida, a veces jodida, pero en definitiva bonita.






jajajajaa… dame de esto pero solo un pocooo