Impostora
¿Qué esperan de mí?
No tenía pensado pasarme por aquí antes de que acabara el año, pero algo me dice que sí. Abro las notas, empiezo a escribir, borro y vuelvo a empezar. Reviso los escritos que tengo en borradores en Substack y encuentro unos párrafos que hace tiempo que pospongo.
El título: impostora.
Empecé a escribir estas cartas de manera semanal en julio de 2024. Necesitaba un hobby para dejar de poner el foco en algo muy concreto (lo conseguí!). Necesitaba un espacio donde poder expresarme de manera diferente a cómo lo había hecho hasta el momento. Fui escribiendo a modo de ejercicio personal: sacar cosas, escribir, dejar ir, borrar, volver a empezar.
Todo iba genial hasta que llegó un momento en el que me asusté. Yo os seguía escribiendo como siempre pero ahora todo era diferente. Me sentía observada.
En mi cabeza retumbaba sin parar: ¿Qué esperan de mí? ¿Qué esperan de mí? ¿Qué esperan de mí? ¿Qué esperan de mí? ¿Qué esperan de mí? ¿Qué esperan de mí?.
AAAAAAAHHHH (!!!)
Me dio el síndrome de la impostora de pleno y tengo que confesar que me está costando muchísimo curarme de él. Supongo que en algún momento perdí de vista lo más importante: que es que yo hago esto por y para mí.
Todo sucedió cuando el artículo “Todas las personas que quiero ser” llegó a un montón de gente. Lo leísteis, lo compartisteis y os suscribisteis. Se podría decir que fue todo un éxito pero al mismo tiempo, yo no entendía nada. Inconscientemente comencé a bloquearme y a cuestionarme todo. Y ahora siento que no he celebrado lo bonito que fue que tanta gente lo compartiera y se sumara a recibir mis cartas.
Lo cierto es que lo viví con más miedo que otra cosa. Y la realidad es que todo ese crecimiento y todo ese compartir con los demás, me hizo creer que toooodo lo siguiente que escribiera no sería suficiente para toda esta nueva gente. !!!!!
Ni qué deciros que dejé pasar oportunidades, porque no me veía capaz de escribir para lo que me proponían. Porque quién soy yo para escribir para el proyecto de otros si no soy escritora.
A todos nos da en algún momento el síndrome del impostor. Ataca fuerte y te pilla de imprevisto.
Tras varias pausas, hay algo que tengo claro y es que seguiré igual que empecé: haciendo por aquí lo que yo quiera. Lo siento pero no quiero escuchar qué esperan los demás de mí, no quiero condicionarme con ello. Y a ti, que me estás leyendo, ojalá no te nuble el pensamiento la idea horrible de qué esperan de ti los demás.
A veces nos despistamos un ratito, nos convencemos de que nos iría mejor hacer otra cosa. Pero en realidad, siempre sabemos qué es lo que tenemos que hacer en cada momento, solo hay que retirarse un poco del ruido y poner atención.



Ah, ¿pero que se pone peor? 🫠
Entiendo el sentimiento!! Apenas empecé a escribir acá, publiqué un escrito del que estaba muy orgullosa, y más tarde una reseña de Materialists que recibió mucha atención. Después de eso tuve un bloqueo horrible del que solo pude salir ignorando lo que pensaran de mí y también publicando cosas que yo creía que "no eran tan buenas". Así que, si te sirve de algo, lo mejor para un bloqueo escritor es escribir sin parar💌